Curiosidades culinarias

16 de June del 2017

“Ni demasiado ni demasiado poco” debería ser la divisa a tener en cuenta para que nuestra salud se pueda beneficiar de los efectos positivos del vino. Por consumo moderado se entiende de dos a cuatro vasos de vino al día, en función, eso sí, del peso corporal de cada persona, ya que la concentración de alcohol (CoA) en sangre es directamente proporcional a la cantidad de alcohol ingerida (en gramos) e inversamente proporcional al peso de la persona (en kilos), según la fórmula de Widmark:

CoA= Alcohol ingerido / Peso individuo  x  Factor de distribución del alcohol

Así, Para la misma cantidad de alcohol consumida por una mujer de 55 kg y por un  hombre de 80 kg, la concentración de alcohol en sangre será mayor en la mujer. La idea de moderación, por tanto, depende en primer lugar del peso de cada uno. La regularidad de consumo también es de gran importancia. Aunque aquí hablemos de una cantidad de dos a cuatro vasos al día, esto no debe considerarse como un valor medio estándar. También hay que tener en cuenta que no beber alcohol durante la semana e ingerir grandes cantidades durante el fin de semana es poco aconsejable si se desea aprovechar la acción curativa del vino. Además, el vino debería consumirse durante las comidas y no con el estómago vacío.

En España la ley no permite la conducción de vehículos en general si la «tasa de alcoholemia» supera los 0,5 gramos por litro en sangre (0,25 mg/l de aire espirado).